martes, 25 de enero de 2011

...Lo que hizo en mi...



tras varios días sin escribir, pude entender
que estar con usted es el mayor placer...
Si, ahora plasmo sobre el papel, los escritos mas bellos que pueda tener.
Pues tengo una musa, y esa, esa es usted.
Depronto sentí en algún momento, mi caminar por una árida vía
en donde no existía, ni el amor, ni la alegría...
Mas sin justificación alguna, muy campante la vi pasar
sin siquiera imaginar que ahí se iba a quedar,
trayendo consigo, más de una flor,
que en cada pétalo guarda un secreto, el secreto del amor...
entre arbustos y niebla la pude divisar, 
con una extraña presencia pero ahí se ha de encontrar...
al principio no pude entender, ¿qué hacia usted en aquel lugar?
Pues no es uno cualquiera, el Tártaro es bastante similar.
Pero más sin embargo ahí estaba, y reflejada en usted, se podía distinguir
una luz tan bella que hasta me hizo sonreír.
No me tomo tiempo entender,
lo que verdaderamente era usted.
Quizás se me permita decir,
Más hermosa que afrodita la pude percibir.
pero como me sorprende, cada día me enseña algo nuevo,
saca lo lúgubre y hace que todo sea bueno.
No se espante si le digo que la quiero
y se me escapan algunas ilusiones cuando la veo...
pero es que, como no hacerlo? 
si como una dulce donsella me quito el sueño.
De mi vida ha sabido alejar, la angustia y el mal.
y todavía, en aquella vía, se encuentra
camuflado el temor,
temor de perderla y de pensar que en su vida no soy solo yo.

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